ISILIK
Gato atigrado descansando sobre lino claro con luz suave de ventana
Comprobando horario…

Aquí no ladra nadie.

Clínica veterinaria solo para gatos. Sin perros en la sala de espera, sin ruido, sin transportines apilados. Tu gato llega estresado a cualquier consulta: aquí ese es el primer problema que tratamos.

Por qué solo gatos
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gatos con dueño no pisa el veterinario en todo el año. Casi siempre porque llevarlo es un mal trago para los dos.

18 min

es lo que tarda un gato en recuperar la frecuencia cardiaca normal después de oír ladrar a un perro cerca.

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perros entran por esta puerta. No es una preferencia: es el diseño entero de la clínica.

La revisión, por dentro

Qué miramos cuando dices «está bien, solo es la vacuna».

Un gato esconde el dolor: es lo que hace un animal que en la naturaleza es presa y cazador a la vez. Baja despacio.

01 — BOCA

La boca, siempre la primera

Es lo que más duele y lo que menos se ve. Un gato con la encía inflamada sigue comiendo: come más despacio y traga sin masticar, y en casa eso no se nota.

7 de cada 10 gatos mayores de tres años tienen enfermedad dental.

02 — TIROIDES

El cuello, con los dedos

Palpar la tiroides lleva quince segundos. Cuando se agranda, el gato come con hambre y adelgaza — y el dueño suele venir contento porque «por fin está más activo».

Frecuente a partir de los 10 años. Se controla con pastilla o dieta.

03 — RIÑÓN

El riñón, antes de que sea tarde

El motivo número uno de consulta en gatos mayores. Cuando aparecen los síntomas ya se ha perdido buena parte de la función, así que aquí lo que importa es la analítica anual, no esperar a verlo.

Beber más de lo normal es la primera señal. Merece la pena contarlo.

04 — ARTICULACIONES

Las caderas y los codos

El gato artrósico no cojea: deja de subirse al alféizar. Si tu gato ya no salta donde saltaba, no es que se haya vuelto tranquilo con la edad.

Muy común pasados los 12 años y casi siempre sin diagnosticar.

05 — PESO

La báscula, que no miente

Doscientos gramos en un gato de cuatro kilos son un 5% de su cuerpo. En una persona de 70 kg serían tres kilos y medio. Por eso pesamos en cada visita y lo apuntamos.

Perder peso sin motivo es señal de alarma, aunque el gato esté animado.

Las tres de la mañana

Son las tres, tu gato hace algo raro y no sabes si esperar.

Tres preguntas. No es un diagnóstico: es la misma criba que hacemos por teléfono para decidir si hay que venir ahora o puede esperar.

Pregunta 1 de 3

Esto orienta, no diagnostica. Ante la duda, llama: 945 00 00 00. Fuera de horario, el Hospital Veterinario de Álava atiende urgencias 24 h.

Cómo es venir aquí

La consulta empieza antes de que abras el transportín.

Casi todo lo que estresa a un gato en el veterinario es evitable. Nos hemos limitado a quitarlo.

  • Sala de espera en altura. Repisas a distintos niveles: un gato asustado quiere subir, no esconderse en el suelo.
  • Sin perros. Ni en la sala, ni en el pasillo, ni al otro lado de la puerta.
  • Feromonas y toalla propia. La mesa lleva la manta de tu casa, no el acero frío.
  • Citas de 30 minutos. Los diez primeros son para que salga del transportín solo.
  • Te quedas dentro. Salvo que tu gato esté mejor sin ti — y eso lo decimos con honestidad.
Sala de espera con repisas de madera a distintas alturas y luz natural suave
Manos sujetando con suavidad a un gato durante una exploración
«Llevaba cuatro años sin llevar a Txiki al veterinario. Salió del transportín él solo.»

Amaia G. — Vitoria-Gasteiz

Pedir cita 945 00 00 00